pobre de dolor

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TE MIRO y verte es una espina
que me duele a mí tanto que se acaba
por ir a ti a dolerte y se te clava
pues mi dolor en mí no se termina.
Yo me siento dolerte, Felismina,
con un dolor que ya no soportaba
yo más, ¡pobre dolor!: se me escapaba
dejándome en dolor hecho una ruina.
La vida que me duele está arruinada
en este dolor tuyo tan viviente.
¿Sabes qué me duele? No sentir nada
mío más vivo que aquello que tú sientes.
Dale a mi dolor al menos tu mirada.
Que te duelas tú a ti ya es suficiente.
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29-09-05
11/10/2006 17:05